Sistemas internos escritos para tu operación: bodega, picking, paneles de control, formularios y flujos propios. Cuando el proceso es tuyo, la herramienta también tiene que serlo.
La mayoría de las veces conviene comprar, no construir: si existe un producto que hace el noventa por ciento de lo que necesitas, adaptarse a él sale más barato que escribirlo de nuevo. Te lo vamos a decir cuando sea el caso, aunque signifique un proyecto menos.
El desarrollo a medida se justifica cuando el proceso es justamente lo que te diferencia, cuando ninguna herramienta del mercado calza sin deformar la operación, o cuando lo que falta es el pegamento entre sistemas que sí existen. Ahí un sistema propio deja de ser un lujo y pasa a ser lo más barato.
Bodega, picking, control de inventario y trazabilidad. Pensados para usarse de pie y con el teléfono en la mano, no en un escritorio.
Una pantalla con lo que de verdad se mira todos los días, alimentada por los sistemas que ya tienes en vez de por una planilla que alguien actualiza.
Procesos que hoy dependen de que una persona se acuerde: derivaciones, alertas, recordatorios y pasos encadenados entre sistemas.
Cuestionarios y evaluaciones que dejan la información ordenada y consultable, en vez de llegar como un mensaje suelto al correo.
Cuando el problema no es una aplicación nueva sino que dos existentes no se hablan. Se trabaja junto con integraciones.
Configuración y mantención de firewalls, switches y puntos de acceso, con soporte remoto para no depender de una visita a terreno.
Vemos cómo se hace hoy el trabajo, quién lo hace y dónde se cae. No partimos por la pantalla: partimos por el proceso, porque automatizar un proceso malo solo lo hace fallar más rápido.
Qué entra en la primera versión, qué queda para después y con qué se va a medir que quedó bien. Es un documento corto y es el que manda cuando aparece una duda a mitad de camino.
Construimos primero lo que ya sirve solo, aunque sea una parte del total, y lo ponemos a funcionar con gente real. Es la única forma honesta de descubrir lo que faltaba.
Se ajusta con lo que aparece al usarlo: el campo que sobraba, el paso que nadie hacía, el caso raro que nunca salió en la reunión.
Documentación, accesos y una sesión con tu equipo. El código, el repositorio y los servidores quedan a tu nombre.
Python y FastAPI del lado del servidor, React del lado de la interfaz, y PostgreSQL o MySQL para los datos. Sobre WordPress cuando el sistema tiene que convivir con el sitio. Despliegue en la nube o en el hosting que ya tengas, con respaldos y registro de errores configurados desde el principio.
La tecnología se elige según el problema y según quién va a mantenerlo después. No usamos algo exótico si eso te deja atado a nosotros para siempre.
Un desarrollo a medida casi siempre necesita hablar con algo: con el ERP y la tienda a través de una integración, con la atención por medio de un agente IA, o con el sitio cuando parte del sistema es visible para el cliente.
En casos están algunos de los sistemas que hemos dejado funcionando.
Si existe un producto que resuelve casi todo lo que necesitas, conviene adaptarse a él. El desarrollo propio se justifica cuando el proceso es lo que te diferencia, cuando ninguna herramienta calza sin deformar la operación, o cuando lo que falta es la conexión entre sistemas que ya tienes. Te lo decimos derecho aunque signifique un proyecto menos.
Depende del proceso y de cuántos sistemas hay que tocar. Trabajamos por versiones: primero lo que ya sirve solo, después el resto. Así hay algo funcionando temprano en vez de una entrega grande al final. El plazo se define en el alcance, con hitos.
Sí. El repositorio, los servidores y los accesos quedan a nombre de tu empresa desde el primer día. No amarramos el proyecto a una mantención obligatoria ni retenemos credenciales.
Casi siempre, y suele ser parte del encargo. Lo que revisamos primero es qué interfaz de programación expone tu sistema y qué operaciones permite. Ese trabajo lo detallamos en integraciones.
Puede quedar a cargo de tu equipo, si tiene perfil técnico, o quedarse con nosotros en un plan de mantención con respaldos, actualizaciones y soporte. Las dos opciones son válidas y ninguna es obligatoria.
Sí. Tomamos sistemas heredados para mantenerlos, corregirlos o extenderlos. Antes de comprometer nada revisamos el código y te decimos con franqueza si conviene continuarlo o rehacer esa parte.
Cuéntanos qué parte de la operación se hace hoy a mano o con planillas. Te decimos si existe una herramienta que lo resuelva o si conviene construirlo, y con qué alcance.