Diseñamos y programamos sitios pensados como herramienta de trabajo: rápidos, medibles, fáciles de actualizar por dentro y preparados para conectarse con el resto de tus sistemas.
Un sitio corporativo no se termina cuando queda bonito: se termina cuando alguien de tu equipo puede publicar una página nueva sin llamar a un programador, cuando el formulario deja el contacto donde tiene que quedar, y cuando el equipo comercial sabe de dónde vino cada consulta. Ese es el estándar con el que trabajamos.
Partimos por entender qué hace tu empresa y quién decide la compra. Con eso definimos la estructura: qué páginas existen, qué responde cada una y en qué orden aparecen. Recién después viene el diseño visual, y por último el desarrollo. Ese orden importa, porque evita rehacer pantallas por decisiones que se podían tomar antes en un esquema.
Mapa de páginas, jerarquía de títulos y textos redactados para que se entienda qué haces, para quién y qué pasa si te contactan.
Nada de plantillas recicladas. Sistema de componentes propio: tipografía, colores, botones y tarjetas que se reutilizan en todo el sitio y se mantienen coherentes al crecer.
Montaje con Elementor y bloques reutilizables, para que tu equipo edite el contenido sin tocar código ni arriesgar el diseño.
Imágenes optimizadas, CSS y JS agrupados, y caché configurada. La velocidad se trabaja durante el proyecto, no como parche al final.
Analítica y eventos configurados antes de publicar: formularios enviados, clics a WhatsApp y navegación por sección.
Conexión con tu ERP, con la tienda o con el agente IA cuando el proyecto lo pide. Es la parte que más diferencia un sitio corporativo de un folleto.
Una reunión de trabajo para entender el negocio, los productos o servicios, el proceso de venta actual y qué sistemas ya están funcionando. De ahí sale el alcance escrito, con lo que entra y lo que no entra.
Definimos el mapa del sitio y redactamos los contenidos base. Tú revisas y corriges sobre un documento, que es mucho más barato que corregir sobre un diseño terminado.
Diseñamos las pantallas clave en escritorio y en móvil. Se aprueban esas, no cada página, para no alargar el proyecto sin necesidad.
Montaje, integraciones, formularios, analítica y pruebas en distintos navegadores y tamaños de pantalla. Antes de publicar dejamos el sitio en un entorno donde puedes navegarlo completo.
Salida a producción, revisión de indexación y una sesión de traspaso para que tu equipo sepa editar lo que va a necesitar editar.
El sitio es la base sobre la que se apoyan el resto de las piezas. Si vas a hacer posicionamiento en buscadores, la estructura y la velocidad del sitio son la mitad del trabajo. Si vas a invertir en campañas publicitarias, necesitas páginas de aterrizaje que conviertan y midan bien. Y si quieres que alguien atienda las consultas fuera de horario, un agente IA puede recibirlas dentro del mismo sitio.
Puedes ver qué hemos construido y cómo funciona cada sistema por dentro.
Depende del número de páginas y de las integraciones. Un sitio corporativo de estructura acotada suele resolverse en pocas semanas; uno con conexión a ERP o tienda toma más. En el levantamiento te damos un plazo con hitos, no una fecha suelta.
Sí, y es parte del entregable. Montamos el sitio con bloques reutilizables en WordPress y hacemos una sesión de traspaso para que tu equipo publique páginas, cambie textos e imágenes sin tocar código.
Las dos cosas. Si el sitio actual tiene contenido y posicionamiento que vale la pena conservar, hacemos una migración cuidada con redirecciones para no perder lo ganado. Si la base es inviable, conviene partir limpio y te lo decimos.
Sí. Trabajamos integraciones de catálogo, stock, precios y pedidos, y también emisión de documentos tributarios cuando el proyecto lo requiere. Es un módulo aparte que se define en el alcance.
Redactamos los textos base a partir del levantamiento y de la información que nos entregues. Tú los revisas y corriges. Si prefieres escribirlos internamente, también funciona.
Puedes quedarte con el sitio y administrarlo por tu cuenta, o tomar un plan de mantención con actualizaciones, respaldos y soporte. No amarramos el proyecto a un contrato de mantención.
Cuéntanos qué hace tu empresa y qué necesitas que el sitio resuelva. Te decimos con qué alcance lo abordaríamos y qué se puede dejar para una segunda etapa.