Trabajamos el posicionamiento como un proyecto de ingeniería y de redacción, no como una promesa. Arreglamos lo que impide indexar, construimos las páginas que faltan y te mostramos qué se hizo cada mes.
Casi siempre el primer problema no es el contenido: es que el sitio le pone trabas al buscador. Páginas duplicadas, etiquetas canónicas que apuntan a la dirección equivocada, títulos repetidos, enlaces internos que llevan a páginas que ya no existen, o un sitio tan lento que el rastreo se vuelve caro. Todo eso se arregla antes de escribir una sola palabra nueva.
Por eso partimos con una auditoría técnica que revisa el sitio como lo ve un buscador, no como lo ves tú desde el navegador. De ahí sale una lista priorizada: qué rompe la indexación, qué la frena y qué es cosmético. Se ataca en ese orden.
Indexación, etiquetas canónicas, títulos y descripciones, jerarquía de encabezados, datos estructurados, redirecciones, enlaces rotos, mapa del sitio y archivo robots.
Peso de las páginas, imágenes, scripts de terceros y caché. La velocidad afecta al posicionamiento y, sobre todo, a que la visita no se vaya antes de que cargue.
Qué páginas deberían existir y no existen, cuáles compiten entre sí por el mismo término y cómo se enlazan para que el buscador entienda cuál es la principal.
Contenidos escritos para responder una intención concreta de búsqueda, con la profundidad que el tema pide. Sin relleno y sin repetir la palabra clave hasta que suene raro.
Un sitio vivo se rompe solo: alguien publica una página duplicada, un plugin cambia las etiquetas, una migración deja enlaces colgando. Revisamos el estado técnico de forma periódica y corregimos antes de que el buscador saque conclusiones.
Escribimos y publicamos las páginas y artículos definidos en la arquitectura, con sus datos estructurados, sus enlaces internos y sus imágenes con texto alternativo descriptivo.
Cada contenido nuevo se conecta con los que ya existen. Es la parte más barata del SEO y la que más se abandona.
Un informe mensual con lo que se hizo, lo que se corrigió y cómo evolucionan las páginas trabajadas, tomado de Search Console y de la analítica del sitio. Los datos son los que entrega la plataforma; no inventamos proyecciones.
No compramos enlaces ni participamos en redes de intercambio. No prometemos una posición concreta en un plazo concreto, porque nadie controla el algoritmo. No generamos cientos de páginas automáticas para tapar el buscador con contenido vacío: eso funcionaba antes y hoy es un riesgo.
Lo que sí hacemos es dejar el sitio técnicamente sano, construir las páginas que responden lo que tu cliente busca, y sostener el trabajo en el tiempo. El posicionamiento se acumula; no se enciende.
Si además quieres resultados mientras el SEO madura, tiene sentido combinarlo con campañas publicitarias y páginas de aterrizaje. Y si el sitio actual es la traba, partimos por rehacer la base.
Las correcciones técnicas se notan en indexación en semanas. El contenido tarda más: es un trabajo acumulativo que se mide en meses. Cualquiera que te dé una fecha exacta para una posición concreta te está vendiendo algo que no controla.
No, y desconfía de quien lo garantice. Nadie tiene control sobre el algoritmo. Lo que sí garantizamos es el trabajo: la auditoría, las correcciones, los contenidos publicados y el reporte de lo hecho.
Sí, y se complementan. La publicidad te trae visitas mientras pagas; el posicionamiento construye un flujo que no se apaga cuando bajas la inversión. Lo habitual es sostener ambos y usar los datos de campañas para decidir qué contenidos escribir.
No siempre. Si la base técnica es razonable, se trabaja sobre lo que hay. Si el sitio es lento, no se puede editar o tiene una estructura que impide crecer, rehacerlo sale más barato que pelear contra él cada mes. Te lo decimos en la auditoría.
Nosotros, a partir del levantamiento técnico del negocio y de lo que encontramos en el análisis de búsquedas. Tú revisas y validas antes de publicar, sobre todo lo que toca detalles técnicos de tu rubro.
Se planifica la migración con un mapa de redirecciones dirección por dirección, para que lo ganado no se pierda. Es el momento de mayor riesgo de un proyecto web y conviene tratarlo como tal.
Antes de proponerte un plan mensual preferimos mirar el sitio. Escríbenos y revisamos en qué estado está la parte técnica y qué se puede corregir de inmediato.